sábado, 21 de diciembre de 2024

El saqueo permanente del Congo

Lo que hoy conocemos como la República Democrática del Congo (RDC), que también fue Estado Independiente del Congo, Congo Belga, Zaire… aúna el ser uno de los países más ricos del planeta y estar habitado por uno de los pueblos más pobres. La explicación, en pocas palabras, es que sus inmensos recursos naturales –bosques, ríos, minerales, etc.- han sido continuamente saqueados por todo el que ha podido desde que sus “descubridores”, según denominamos aquí las cosas, pusieron un pie en la desembocadura del río Congo hasta estos mismos momentos.

En un rapidísimo repaso vamos a tratar de conocer todo lo que pasó y pasa… y parece que seguirá pasando.

UN SAQUEO QUE HA MOVIDO EL MUNDO

domingo, 8 de diciembre de 2024

Los genes congoleños que no lo son

Tenemos una amplia colección de prejuicios sobre África y el Congo y las personas que lo habitan, de tal manera que podría parecer que sus gentes nacen con una serie de genes exclusivos que los hacen ser peores que quienes vivimos más al norte. Veamos.



Gen caótico

domingo, 17 de noviembre de 2024

Silencio del Ejército congoleño ante la explotación ilegal del Parque de Kahuzi-Biega


(Título original: Un silence total de la 33ème Région Militaire du Sud-Kivu face à l’exploitation illégale des ressources naturelles dans le Parc National des Kahuzi-Biega )

Recientemente la Oficina de ecologistas para los impactos ambientales (BEIE en sus siglas en francés) dirigió una comunicación al Comandante General de la 33ª Región Militar de la provincia de Kivu del Sur ante la explotación ilegal en el Parque Nacional Kahuzi-Biega. 

Este Parque alberga una flora y una fauna de una diversidad excepcional que lo convierten en uno de los sitios más importantes del valle del Albertine Rift, situado a caballo entre el Albertine Rift y la cuenca del Congo, con un hábitat excepcional para la protección del bosque tropical húmedo y de los gorilas de las tierras bajas orientales de la República Democrática del Congo.

domingo, 3 de noviembre de 2024

Pigmeos perseguidos en el Congo y una bomba de carbono que puede explotar

Aunque ocurrió en mayo, hace pocas semanas que nos enterábamos de los violentos sucesos ocurridos en una localidad congoleña, Lokolama, situada en la provincia de Ecuador y cercana al río Congo. 

Hace unos meses, una joven fue asesinada en el pueblo de Penzele, cerca de mi casa en Lokolama. Esto provocó un ataque contra nosotros. Golpearon y arrestaron a 24 personas, entre ellas mujeres, niños y hombres. Todavía tengo cicatrices en el cuerpo.

Mi mujer y mis hijos fueron golpeados sin piedad junto a mí. Fue una experiencia horrible que no se la deseo a nadie. No sólo nos golpearon, sino que también nos quitaron nuestras pertenencias e incluso nos pidieron dinero. La brutalidad del ataque también empujó a decenas de personas a refugiarse en el bosque, temiendo por sus vidas, ya que no podían pagar el rescate completo necesario para liberar a los miembros de su grupo. 

jueves, 10 de octubre de 2024

Que nadie se confunda: China no está en el Congo para ayudar

Muchas personas suelen ser benevolentes ante la presencia de China -y al decir China queremos decir su gobierno, empresas chinas o intermediarios o negociantes chinos a título individual- en el Congo y la explotación de sus recursos mientras se muestran muy críticas con multinacionales o gobiernos de antiguos colonizadores de África u occidentales en general -y de la misma manera, otras echan la culpa principal del saqueo del Congo a China.

Si nos atenemos a los hechos y la realidad, ambas percepciones son incorrectas, por lo que echaremos mano de varios ejemplos para que nadie se piense que China no es un país más que busca obtener grandes beneficios a costa de los recursos congoleños y de su pueblo.

EL CONTRATO DEL SIGLO

sábado, 28 de septiembre de 2024

Que miremos hacia el Congo -o Sudán o Etiopía-, cada vez es más difícil

Quienes cada día tratamos, en sus diferentes formas, de que se sepa lo que pasa en países en que sufrimiento y olvido van de la mano -la República Democrática del Congo (RDC), Sudán o Etiopia, por ejemplo- sufrimos cada día viendo la doble vara en que se miden los sufrimientos, las muertes o la miseria de estos pueblos comparados con otros. Raro será que se hable de una masacre en el Congo, por grande que ésta sea, mientras nos lloverán noticias sobre tiroteos, disturbios o riñas en EEUU, Reino Unido u otros países europeos. Nuestros telediarios dedicarán algún rato a la "dramática situación" que se vive en Sudán o Etiopía con guerras, refugiados, inundaciones o epidemias, mientras serán incontables los minutos dedicados a pasarelas, galas o noticias de sociedad anecdóticas.

Es lo diario, un continuo desprecio informativo hacia la realidad -casi siempre mala- de millones de seres humanos, crisis catastróficas y futuros enterrados. Pero, como en el circo, vamos al más difícil todavía, conseguir que salga una noticia de alguno de estos países, que un determinado número de personas se fije en lo que pasa en ellos o que gobiernos y grandes instituciones hagan algo por ayudarles o enmendar errores que los atormentan, se presenta en momentos como estos casi como un imposible. Leíamos hace poco que la situación de Ucrania, Gaza y Venezuela tendrían prioridad en nada más y nada menos que la actual Asamblea de la ONU, una de las citas más importantes para intentar arreglar asuntos de todo el mundo.

¿A quién le va a importar que niños congoleños estén muriendo tras el sufrimiento de sus cuerpos completamente cubiertos de dolorosos bultos que provoca la mpox, que cientos de miles de personas se hacinen como ganado en torno a la ciudad de Goma, que miles de personas estén muriendo en Sudán sin que nos llegue una sola imagen o que Etiopía afronte otra guerra poco tiempo después de una de la que nadie aquí se enteró, aunque costó 600.000 vidas cuando una catástrofe nuclear podría ser la conclusión de la guerra en Ucrania o en cualquier momento se puede incendiar el Próximo Oriente afectando al petróleo sin el que no sabemos vivir y, a continuación, poniendo patas arriba nuestra economía?

Los muertos del Congo, Sudán, Etiopía, Mali o Nigeria son muertos discretos, mueren en silencio, no lo notamos. Los entierran, o no, y nuestras vidas no sufren el más mínimo sobresalto por ello. Los gritos de sufrimiento de estos pueblos se pierden en la inmensidad que separa su mundo del nuestro y no tienen el altavoz de unos medios de comunicación que comunican según y cómo. Sus crisis, sus catástrofes... serán muy grandes, nadie lo duda pero, como mucho, salpicarán en forma de emigrantes que llegan en un número reducido, por mucho que sean suficientes para que en nuestras encuestas representen nuestra mayor preocupación.

Pero seguiremos en el intento. Mientras muchos oídos prefieren escuchar la música alta para que no les llegue ningún eco -ni de estas tragedias ni de otras- aún quedan personas dispuestas a escuchar y a no conformarse con las noticias del telediario ni con los recurrentes temas de tertulias y debates. Merecen el esfuerzo de que, con limitados medios, seamos el pequeño eco de un ruido ensordecedor.


@CongoActual


lunes, 16 de septiembre de 2024

Los verdaderos motivos de la rebelión del M-23 en el Congo

Desde finales de 2021 la ya de por sí exacerbada violencia que sufre la población congoleña en el Este del país se complicó mucho más con el resurgimiento de la milicia del M-23 (Movimiento 23 de Marzo), un grupo tutsi congoleño que abandonó la lucha en 2013 y cuyos miembros vivían principalmente en campos de refugiados en la vecina Uganda. En la actualidad, tras controlar grandes territorios de la provincia congoleña de Kivu Norte, nadie duda de que esta milicia recibe –y es la base de sus éxitos frente al caótico Ejército congoleño- ayuda del régimen ruandés del tutsi Paul Kagame, no solo con pertrechos y armamento sino con la participación del Ejército ruandés que tiene presencia de varios miles de sus soldados en territorio congoleño.

Mercenarios en el Congo, otra historia que se repite

La presencia de mercenarios en el Congo no es nada nuevo y va parejo a su independencia y a las guerras que se desataron tras ésta. Los prim...