En julio de 2021, el río Kasai, en el sur de la República Democrática del Congo, sufrió una contaminación sin precedentes. La población local, desafortunada, presenció cómo las aguas se tornaban rojizas de la noche a la mañana, con peces muertos flotando como ramitas. Esta contaminación fue causada por los desechos mineros de la refinería de diamantes CATOCA, ubicada en la vecina Angola, a cientos de kilómetros de Tshikapa, donde se sintieron los efectos de la contaminación.
