lunes, 27 de abril de 2026

Contaminar en el Congo y que te premien en Londres

La mina de la empresa china CMOC en Tenke Fungurume (República Democrática del Congo, RDC) acumula evidencias como productor de contaminación para el medio ambiente y enfermedades para las personas que viven en los alrededores. Precisamente tras la publicación de uno de los informes más contundentes, la Bolsa de Metales de Londres le ha otorgado un certificado que, además de lo referente a la calidad de sus minerales, avala una actividad sostenible. ¿Nos podemos fiar de ese tipo de avales o se otorgan en función del poder económico del "premiado"? ¿En manos de quién está la seguridad de las poblaciones y la naturaleza junto a las explotaciones mineras?


La mina de Tenke Fungurume, situada en la riquísima provincia de Lualaba,  es la segunda de la RDC y la octava del mundo en cuanto a producción de cobre y, lógicamente, también produce cobalto. En 2009 empezó a producir cobre y, por aquel entonces, era propiedad de la norteamericana Freeport McMoRan (56%), la canadiense Lunding Holdings (24%) y la minera pública congoleña Gécamines por el resto. Aunque hoy pueda sorprender, Freeport McMoRan vendió en 2016 su participación a la china CMOC y en 2018 los chinos se hicieron con la parte canadiense hasta hoy, que tiene el 80% de la mina, siendo el resto de Gécamines.

No obstante CMOC cuenta entre su accionarado, aunque en pequeños porcentajes, a gestoras y fondos de inversión norteamericanos como The Vanguard Group, BlackRock, JP Morgan Chase, etc. A través de BlackRock diversos fondos de pensiones norteamericanos invierten en la minera china.

CMOC Group Ltd (antes China Molybdenum Co., Ltd.) que en 2020 adquirió otra importante mina de cobre y cobalto, cercana a Fungurume, la de Kisafu, es el mayor productor mundial de cobalto tras un crecimiento espectacular: en 2020 producía el 10% del cobalto mundial y en 2024 ya era el 40%. Sus concesiones mineras ocupan 1.500 kms2 con minas al aire libre, plantas de procesamiento, fábrica de cal y vertederos. En concreto la planta 30k, una hidrometalúrgica abierta en 2023, tiene sus muros a pocos metros de viviendas y tierras de cultivo. Con ello CMOC atiende al crecimiento de la producción de coches eléctricos que, pese a ser menor de lo esperado, produce millones de vehículos al año, especialmente en China.

UN HISTORIAL DE CONTAMINACIÓN

Pese a las buenas intenciones de CMOC en su web (Minería responsable para un mundo mejor), su actividad minera está contaminando al medio natural y a la población circundante con accidentes puntuales o de manera continuada.

Según la organización Afrewatch, entre 2020 y 2022 murieron once personas en la aldea de Kabombwa debido a la contaminación del río del mismo nombre. Tras la construcción en una de sus orillas de una fábrica de cal y los repetidos vertidos de aguas residuales, en la aldea solo siguieron viviendo dos personas tras, según rumores, haber entregado la minera cinco mil dólares a cada propietario que se marchó de una aldea donde vivían unas mil quinientas familias.

En Febrero de 2022 el Observatorio de Recursos Naturales del África Meridional (SARW DRC) publicó una investigación realizada sobre la población de Kabombwa, Fungurume, donde los análisis realizados corroboraban las quejas de sus habitantes, que sufrían irritaciones cutáneas y problemas respiratorios, además de encontrarse contaminación en el agua y el aire.

Es necesario tomar la decisión de reubicar a esta población. La empresa debe asumir la responsabilidad de todos estos casos de enfermedad, y se requiere una nueva investigación por parte de especialistas en salud. También hemos indicado que TFM debe implementar una política de monitoreo continuo de la calidad del agua y del aire para prevenir este tipo de impactos ambientales. Los estándares ambientales de TFM (mina de Tenke Fungurume) solían ser excelentes, pero hemos notado que han disminuido con la llegada de los chinos

era la conclusión de un portavoz de la investigación ante unos hechos que no se habían apreciado cuando la explotación estaba en manos de Freeport McMoRan.

Como decíamos antes, en octubre de 2023 se puso en marcha la planta 30k de CMOC en Manomapia, distrito de Fungurume, tras un proceso iniciado en 2020 y ya entonces denunciado por la sociedad civil por su opacidad en el estudio de impacto ambiental y social. Casi de inmediato empezaron a notarse sus efectos: "Nos dimos cuenta de que el viento les hacía cosquillas en el cuerpo y se rascaban por todas partes. Les aparecieron grandes bultos", declaraba un residente. Acusada de la muerte de al menos diez personas, Tenke Fungurume Mining, filial de CMOC que explota esta mina, negó cualquier responsabilidad y no asistió en ningún momento a sus familiares.

La prohibición del consumo de agua y de alimentos regados con ellas y las denuncias de contaminación de dos ríos cuyas aguas eran utilizadas por la comunidad llevaron a un acuerdo entre la empresa y el gobierno provincial -si bien la minera no reconocía su responsabilidad- para reubicar las viviendas situadas en un radio de menos de mil metros a partir del 1 de abril de 2024, creando una "zona de amortiguación".

Según dos organizaciones de la sociedad civil, la minera china habría aprovechado las copiosas lluvias del uno de octubre de 2024 para verter aguas tóxicas al río Kamakanda, afluente del río Dipeta. Al día siguiente las comunidades ribereñas emitieron una alerta y en días posteriores informaron de pérdidas en los peces, cangrejos y especies vegetales. En una posterior visita de campo se observaron tuberías de la minera que vertía directamente al río Kamakanda. TFM achacó lo ocurrido a la melaza utilizada en las carreteras para atrapar el polvo que por las lluvias había acabado en los ríos, y realizó análisis de acidez que, según ellos, demostraban que no había habido contaminación.

El pasado marzo llegó quizá la investigación más contundente, Una transición tóxicarealizada por las organizaciones Enviromental Investigation Agency (EEUU) y PremiCongo (RDC) que durante tres años analizaron más de mil doscientas historias clínicas con la participación de médicos independientes, realizaron mediciones atmosféricas, entrevistas entre las comunidades afectadas, etc.

La investigación revela una grave crisis de salud pública aparentemente causada por el mayor productor mundial de cobalto. Establece, paso a paso, un vínculo entre el rápido crecimiento de este productor y el auge de la producción de vehículos eléctricos por parte de algunos de los mayores fabricantes de automóviles del mundo, por un lado, y lo que parece ser una contaminación atmosférica que se extiende durante varios años y afecta a decenas de familias y trabajadores, por otro

cita el informe en el que la investigación revela una "grave crisis de salud pública" con un empeoramiento progresivo en los últimos años. Varios meses de monitoreo del aire evidenciaban un contenido de dióxido de azufre (SO2), consecuencia del procesamiento de cobre y cobalto, muy por encima de los estándares de la OMS, algo que afecta al sistema respiratorio y pulmonar y se relaciona con el aumento de la mortalidad infantil. Las declaraciones de empleados y ex empleados señalaban que 

era un secreto a voces que la gerencia liberaba SO2 regularmente cuando los niveles de gas eran demasiado altos

en la mayoría de los casos, las máquinas no se apagan cuando se activa la alarma de SO2 porque, como explicó uno de ellos, reiniciarlas tomaría demasiado tiempo

El constructor Stellantis (Jeep, Opel, Peugeot y un largo etcétera) que en 2022 pagó en EEUU trescientos millones de dólares por falsear las emisiones de sus vehículos, es uno de los que utiliza este cobalto y declaró "que un auditor independiente había detectado informes de enfermedades graves relacionadas con la contaminación en la región de Manomapia". Otros fabricantes que reciben de manera indirecta el cobalto de Tenke Fungurume son BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen.

EL PREMIO

La minera china CMOC es miembro de la Fair Cobalt Alliance (Alianza del Cobalto Justo) que, según ellos mismos, 

reúne a los actores de toda la cadena de suministro de cobalto, movilizando inversiones para fortalecer y profesionalizar el sector minero artesanal de cobalto. Trabajando en colaboración, logramos mejoras progresivas sobre el terreno en las condiciones laborales y los derechos de la infancia, y desarrollamos planes de diversificación de ingresos que permiten la resiliencia a largo plazo de las comunidades mineras artesanales

y fue una de las primeras mineras en obtener la calificación MSCI ESG AA, una de las más importantes en cuanto a producción sostenible. También fue elegida para la serie de índices FTSE4Good, índices de renta variable que priman la ESG (medio ambiente, sostenibilidad y gobernanza) y ha aparecido durante tres años consecutivos en el Anuario de Sostenibilidad (S&P Global Sustainability Yearbook).

Pero, precisamente tras la presentación de la investigación que citábamos, el revuelo que produjo y el anuncio de una investigación por parte del gobierno provincial, el 27 de marzo el mayor mercado de metales, la Bolsa de Metales de Londres, le concedía el certificado de grado A  a su cátodo de cobre TFM-1.

Este reconocimiento permite que el cobre producido por TFM sea directamente elegible para transacciones internacionales, tanto en el mercado de futuros como en el mercado al contado. La etiqueta "Cobre - Grado A" de la LME certifica el cumplimiento de los estándares más estrictos en cuanto a calidad del producto, regularidad del suministro, capacidad logística y prácticas sostenibles

decía ese mismo día el medio congoleño mines.cd y la propia CMOC recibía así este "premio" (de su cuenta de X)

CMOC se enorgullece de anunciar que TFM, nuestra subsidiaria en la RDC, obtuvo la inscripción en la Bolsa de Metales de Londres (LME) para Cobre – Grado A de su marca de cátodo de cobre “TFM-1” el 27 de marzo de 2026. 

Ampliamente considerada como uno de los estándares internacionales más importantes de la industria del cobre, el registro en la LME reconoce la excelencia en calidad del producto, consistencia, capacidad de entrega y prácticas de sostenibilidad

Una noticia y una certificación que además de valorar sus productos, le daba un importantísimo empujón comercial resaltando también su compromiso con la sostenibilidad. Es cierto que la mina había solicitado esta certificación con anterioridad, en mayo de 2025, pero la Bolsa de Metales de Londres, no sabemos si dentro de los plazos habituales, no podía haber elegido mejor momento para sacar a CMOC del apuro.

¿NOS PODEMOS FIAR DE TODAS ESTAS CERTIFICACIONES, ÍNDICES, REGISTROS...?

Todo lo anterior siembra dudas razonables sobre cómo se elaboran y sin son fiables estas certificaciones, índices, registros, validaciones...

No parece creíble que las averiguaciones necesarias para otorgar estas calificaciones vayan más allá de "investigaciones de oficina" que analicen papeles, datos y que, todo lo más, realicen visitas a las fábricas de procesamiento de minerales pero que en ningún caso pise los yacimientos mineros ni las zonas habitadas cercanas o entrevisten a las comunidades locales.

De la misma manera, y con mayor gravedad, se puede desconfiar de la independencia de las empresas u organismos que se ocupan de las calificaciones cuando hay miles de millones de por medio y un juicio positivo puede hacer ganar a unos y otros grandes cantidades en forma de ingresos, beneficios y comisiones y, más aún, cuando influye en juegos de poder que pueden afectar a Estados y a la geopolítica.

De lo que no cabe ninguna duda es que las certificaciones de la Bolsa de Metales de Londres están hechas, sobre todo, para que propietarios, directivos y accionistas de multinacionales mineras ganen dinero y poder antes que para proteger a un niño que juega entre el polvo de una cercana mina y no deja de acumular cobalto en su organismo. De la misma manera que la calificación MSCI ESG AA, por ejemplo, serviría al flamante comprador de un coche eléctrico, que lo mostrará orgulloso de su adquisición y le hará sentirse partícipe de la "transición ecológica" y no a una madre congoleña que desde hace una semana tose sangre y cada vez se encuentra más débil para trabajar y sacar a su familia adelante.

@CongoActual 








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